Xi Jinping de China acusa a Japón de poner en peligro la región.
Las relaciones entre China y Japón atraviesan uno de sus momentos más tensos en los últimos años, luego de nuevos cruces diplomáticos que involucran disputas territoriales, memoria histórica y el equilibrio militar en Asia Oriental, una región clave para la estabilidad global.
El presidente chino, Xi Jinping, endureció su discurso frente a Tokio, acusando a Japón de alinearse estratégicamente con Estados Unidos y de poner en riesgo la seguridad regional mediante ejercicios militares y acuerdos defensivos considerados provocadores por Beijing.
Desde Japón, el primer ministro Shigeru Ishiba respondió reafirmando el compromiso de su país con la defensa nacional y la cooperación internacional, señalando que Japón no aceptará presiones externas en cuestiones de soberanía y seguridad.
Las tensiones incluyen disputas por islas en el mar de China Oriental, desacuerdos sobre el rol militar japonés y diferencias históricas no resueltas desde la Segunda Guerra Mundial, temas que siguen pesando fuertemente en la relación bilateral.
Analistas internacionales advierten que el enfrentamiento verbal entre Xi Jinping y Shigeru Ishiba podría tener consecuencias económicas y estratégicas, ya que ambos países son pilares del comercio global y cualquier escalada afectaría a toda la región Asia-Pacífico.