España abrió su participación con una victoria clave ante Serbia.
El Campeonato Europeo de handball 2026 comenzó con intensidad. El debut dejó emociones fuertes. Resultados ajustados. Y señales claras de que el torneo será muy competitivo.
España abrió su participación con una victoria clave ante Serbia. El marcador final fue 29 a 27. El partido se jugó con ritmo alto desde el inicio. Ninguno de los dos equipos logró despegarse con comodidad.
El seleccionado español mostró carácter. También orden táctico. Supo sufrir en los momentos difíciles. Y fue efectivo en los minutos finales.
Serbia planteó un duelo físico. Presionó en defensa. Apostó a lanzamientos externos. Complicó a España durante gran parte del encuentro. El resultado se definió por detalles.
El arquero español fue determinante. Atajó pelotas clave en el cierre. La defensa respondió cuando más se necesitaba. La experiencia pesó.
Pero el estreno español no fue el único foco del día. El Europeo de handball tuvo varios partidos destacados en su jornada inicial.
Dinamarca, uno de los grandes favoritos, mostró autoridad. Superó con claridad a Macedonia del Norte. Impuso velocidad. Rotación constante. Y una ofensiva muy efectiva. El marcador reflejó su dominio.
Francia también comenzó con paso firme. Derrotó a Suiza con un juego sólido. Sin brillos excesivos. Pero con control total del partido. La defensa francesa volvió a ser una de las más fuertes del torneo.
Alemania tuvo un debut exigente. Enfrentó a Croacia en uno de los cruces más atractivos. El partido fue intenso. Gol a gol. Con alternancia constante en el marcador. Alemania logró imponerse en los minutos finales gracias a su profundidad de plantel.
Suecia, jugando como local, respondió a la expectativa. Venció a Portugal en un duelo parejo. El apoyo del público fue clave. El equipo mantuvo la calma en los momentos de presión.
Noruega también arrancó con victoria. Superó a República Checa con autoridad. Su ataque rápido marcó diferencias. Los extremos fueron protagonistas.
Islandia dio una de las sorpresas de la fecha. Venció a Hungría en un partido muy disputado. El conjunto islandés mostró disciplina táctica. Y una gran eficacia en lanzamientos de media distancia.
En otros encuentros, Polonia derrotó a Rumania. Eslovenia hizo lo propio ante Austria. Ambos partidos dejaron buenas sensaciones para los ganadores.
El nivel general del torneo es alto. Los partidos son cerrados. Las diferencias son mínimas. La preparación física es clave. También la rotación de jugadores.
El handball europeo atraviesa un gran momento. Las selecciones llegan con planteles equilibrados. Jóvenes talentos y jugadores experimentados conviven en cancha.
Los entrenadores priorizan la defensa. El contraataque rápido. Y la toma de decisiones bajo presión. Cada error se paga caro.
La fase de grupos será exigente. No hay rivales fáciles. Cualquier selección puede complicar a otra. El margen de error es mínimo.
España, tras su victoria inicial, ganó confianza. Pero sabe que el camino recién empieza. El grupo es duro. Cada partido será una final.
El público respondió desde el primer día. Estadios llenos. Ambiente intenso. El Europeo de handball volvió a demostrar por qué es uno de los torneos más atractivos del calendario deportivo.
La competencia recién comienza. Pero el mensaje es claro. El handball europeo llegó al 2026 con fuerza, paridad y mucho espectáculo.