El agua continúa atravesando una episodios impactantes por la borrasca Leonardo.
El río Guadalquivir registra una crecida cercana a niveles históricos, una situación que no se repetía desde hace más de cuarenta años. El notable aumento del caudal genera preocupación en los municipios situados a lo largo de su curso. A esta situación se suman otros ríos con niveles muy elevados, como el Ubrique, que presenta valores excepcionalmente altos, y el Genil, que continúa en máximos bajo vigilancia permanente. El río Guadalete, por su parte, se ha desbordado en varios puntos considerados sensibles.
En total, catorce ríos de la comunidad permanecen en nivel rojo, mientras que varios embalses también han superado los umbrales de seguridad. Los servicios de emergencia han activado protocolos preventivos y mantienen operativos a los equipos de intervención, ya que la evolución del temporal depende directamente de la intensidad de las lluvias previstas.
La mujer que cayó al río
La consecuencia más grave hasta el momento es la desaparición de una persona. Una mujer cayó al río Turvilla, en la provincia de Málaga, mientras paseaba por la zona de Sayalonga durante el temporal. El aviso fue dado por la persona que la acompañaba. La mujer, de alrededor de cuarenta años, fue arrastrada por la corriente. Un perro que también cayó al río logró ser localizado con vida poco después. Las labores de búsqueda continúan, aunque el fuerte caudal y la dificultad de acceso complican las tareas de rescate.
En paralelo, la comunidad intenta recuperar la normalidad en el ámbito educativo. Las clases se reanudan en la mayoría de las provincias, aunque en Almería y Jaén algunos centros permanecen cerrados por precaución. La borrasca Leonardo sigue afectando a Andalucía y mantiene a la región en alerta.
La Unidad Militar de Emergencias asumió el control del operativo en Huétor Tájar, en la provincia de Granada, tras el desbordamiento del río Genil y del arroyo Milanos. El agua inundó calles, viviendas y sótanos, generando una situación crítica que obligó a realizar rescates durante la noche. Los efectivos continúan trabajando para achicar el agua y evaluar los daños provocados por la crecida.
Además, la UME mantiene presencia activa en otras localidades afectadas por el temporal. En Dúdar, el desbordamiento obligó al desalojo completo del municipio como medida preventiva ante el riesgo para la población. En Fuente Vaqueros, los equipos de emergencia también intervienen para asistir a los vecinos y controlar los efectos de las inundaciones. Las autoridades siguen monitoreando la evolución del caudal y coordinan los trabajos para restablecer la normalidad lo antes posible.