Enterate si estás en el grupo de personas a quiénes les corresponde.
En Estados Unidos comenzó a implementarse un programa social que busca apoyar a jóvenes en situación de inseguridad habitacional. La iniciativa combina pagos en efectivo con seguimiento social. Busca romper ciclos de pobreza y abrir puertas hacia estabilidad económica y personal. Se puso en marcha en la ciudad de Nueva York como proyecto piloto.
La estructura del plan es sencilla pero ambiciosa. Cada participante recibe 1 200 dólares al mes durante nueve meses. Además, se otorga un pago adicional de 5 000 dólares que puede usarse en cualquier momento. En total, el apoyo puede sumar hasta 15 800 dólares por persona. Para muchos jóvenes, esta suma representa una diferencia entre sobrevivir en la calle o acceder a una vivienda.
El programa fue diseñado por el Concejo Municipal de Nueva York junto a la organización Covenant House New York, especializada en atención a personas sin techo. La idea principal es ofrecer dinero sin demasiadas condiciones estrictas, pero con orientación personal y social. Este enfoque busca que el apoyo no se agote en gasto inmediato, sino que sirva para construir proyectos de vida sostenibles.
Por ahora la participación es limitada. Solo 60 jóvenes de entre 18 y 24 años serán seleccionados en esta primera etapa. Todos deben residir en Nueva York y estar en situación de inseguridad habitacional. Esto incluye vivir en refugios, casas temporales o estar en riesgo de perder la vivienda.
Los organizadores explican que este formato permite observar de cerca los resultados antes de ampliar el programa. Quieren entender si el ingreso garantizado puede realmente cambiar trayectorias. Se medirán indicadores concretos: si las personas logran acceder a vivienda permanente, si mejoran su seguridad alimentaria o si la estabilidad laboral aumenta.
Más allá del efecto económico inmediato, el plan tiene un componente de acompañamiento. Los participantes reciben apoyo para enfrentar deudas, planificar gastos y vincularse con servicios comunitarios. Este abordaje integral busca que el dinero no solo cubra necesidades urgentes, sino que también facilite cambios duraderos.
Expertos en políticas públicas consideran que iniciativas como esta pueden marcar un antes y un después en la forma de abordar la pobreza juvenil. Sus resultados serán observados con atención por otras ciudades y estados interesados en soluciones innovadoras para desafíos sociales persistentes